![]() |
"La vida no es un problema
que tiene que ser resuelto,
sino una realidad
que debe ser experimentada"
Soren Kierkegaard
|
Muchos
son los caminos que se han construido en torno al estudio psicológico del
hombre y cada uno de ellos ha surgido en un contexto específico, respondiendo a
sus problemáticas y necesidades. Pero esto no ha sido un desarrollo lineal ni
acumulativo; por el contrario, está constituido por contraposiciones,
similitudes, retornos, refutaciones y respaldos, todo respecto a métodos,
teorías, planteamientos, técnicas y demás aspectos de la disciplina
psicológica.
La
década de los sesenta fue escenario de una serie de pensamientos
revolucionarios y renovadores que respondían a una crisis social, política y
cultural, producto de una marcada inconformidad social. Los movimientos humanistas
dentro de la psicología representan este tipo de ideología humanizadora, cuyo
eje principal radicaba en la exaltación y revalorización del hombre,
rescatándolo de las concepciones reduccionistas, deterministas, mecanicistas y
patológicas.
En
este trabajo nos hemos propuesto explorar, entender, comprender y dar cuenta,
de los fundamentos y el desarrollo del enfoque humanista en la psicología, para
ello intentamos ahondar en los aspectos más representativos de dicha
psicología. Si bien la psicología humanista cobija un grupo de pensadores –con
sus respectivos planteamientos y prácticas- que comparten una concepción
ontológica y epistemológica, esta corriente no constituye ni se unifica en una
teoría psicológica, es debido a esto que antes que realizar un análisis de
carácter generalizador, hemos reflexionado de manera particular en cada una de
los representantes humanistas, ello sin aislarlos ni descontextualizarlos.
En
la actualidad la psicología humanista prevalece en los ámbitos clínicos de la
terapia y en teorías motivacionales, así como su influencia en las diversas
corrientes psicológicas, que exigen una visión holística del hombre en las
cuales se reconozca la complejidad del mismo.
A
continuación presentaremos una visión general de la psicología humanista, donde
se abordara desde los niveles del conocimiento (histórico, filosófico, teórico,
metodológico, técnico y tecnológico) con el fin de reconocer su importancia en
ocasiones poco valorada pero crucial, en el estudio del ser humano.
El
movimiento de la psicología humanista como tal, surge en los años sesenta pero
se puede rastrear su proceso de gestación en los años cincuenta. Estas dos
décadas nos ubican históricamente, en el desarrollo del proceso denominado
Guerra Fría, un conflicto que dividió el mundo ideológicamente en dos bandos
liderados por los Estados Unidos de América y la Unión de Las Repúblicas
Soviéticas Socialistas (U.R.S.S), durante la década de los sesenta surgen y
toman fuerza muchos movimientos, entre los más importantes están; el movimiento
Hippie, los movimientos de liberación sexual y los movimientos estudiantiles,
todos estos se caracterizan por una búsqueda de la reivindicación de derechos,
como la paz, la libertad y un libre desarrollo de la personalidad, esta es la
época en la que se habla de la paz y el amor libre. Pero antes de profundizar
en la época directamente relacionada con el surgimiento de la psicología
humanista, haremos una breve revisión de lo que pasó antes de la Guerra Fría,
¿cómo es que se llega a este conflicto?, y para ello tomaremos un proceso
histórico que generó un tremendo impacto en la humanidad y que por sus
implicaciones y efectos a nivel global influenciaron directamente el desarrollo
de muchas teorías, la Segunda Guerra Mundial un momento lleno de episodios de
violencia en los que el ser humano ha tocado fondo.
La
Segunda Guerra Mundial (1939 – 1945)
Al
final de la Segunda Guerra Mundial la humanidad siente los efectos de una lucha
que no se limitó a los territorios donde se llevaron a cabo las batallas, pues
su influencia trascendió todas las fronteras. Se apreciaba un panorama de
desolación principalmente en ciudades como Coventry, Hamburgo, Dresden, Berlín,
Varsovia, Hiroshima y Nagasaki las cuales quedaron reducidas a un montón de
escombros. La cantidad de vidas cobradas por la guerra sólo se pueden aproximar
y el número está cerca a los cincuenta o sesenta millones de personas de las
cuales más de la mitad eran civiles. Después de la guerra en la mayoría de los
países europeos la subalimentación y el hambre por carestía eran la regla, como
dice Procacci, era la condición humana. “La humanidad había tocado fondo y
ahora quería volver a la vida” (Procacci, 2001).
Durante
la Segunda Guerra Mundial murieron aproximadamente cincuenta a sesenta millones
de personas, de las cuales cerca de la mitad eran civiles. Es un momento en el
que la vida humana vale tan poco que puede ser tomada sin vacilación, ciudades
completas eran reducidas a sólo montones de escombros y cadáveres. Algunos
hechos que ilustran claramente la idea del valor de la vida son, el lanzamiento
por parte de los Estados Unidos, de dos bombas atómicas, Little Boy y Fat Man,
sobre las ciudades japonesas Nagasaki e Hiroshima.
La
Segunda Guerra Mundial sacó a la luz lo peor de la humanidad, no sólo por las
cifras de muertes sino por los métodos que se introdujeron durante su
desarrollo. Algunos ejemplos de ello se dieron en China donde ciudadanos eran
enterrados vivos por los soldados japoneses.
Por
otro lado, se realizaban envíos a campos de concentración y de trabajo forzado,
organizados por Alemania, a estos campos eran enviados judíos, eslavos,
homosexuales, discapacitados, gitanos, Testigos de Jehová, comunistas,
españoles republicanos, sacerdotes católicos y ministros de otras religiones,
estos campos se convertirían en lugares de exterminio donde tendría lugar la
llamada “solución final”. Se calcula que cerca de seis millones de judíos,
junto con otros grupos étnicos, fueron asesinados por los nazis. Los campos más
conocidos son: Auschwitz, Treblinka y Majdanek. Otros ejemplos son la
realización de masacres masivas de población en China por parte de los
japoneses y en Rusia por parte de los alemanes, además, en algunas ocasiones
violaciones masivas de mujeres por parte de tropas soviéticas y japonesas.
También se realizaron experimentos científicos usando prisioneros, que eran
realizados por médicos nazis y japoneses, provocando la muerte del individuo.
Al terminar la guerra la población en general vivía en condiciones de pobreza y
subalimentación.
La
Segunda Guerra Mundial dejó como resultado dos superpotencias que buscaban
distribuirse el mundo: Estados Unidos y la U.R.S.S. Los soviéticos, que se
aliaron con EE. UU., sólo por conveniencia contra el enemigo común (Alemania),
se convirtieron posteriormente en enemigos por sus ideales contrarios, y así
comenzó una era de Guerra Fría en Europa.
La
Guerra Fría
Durante
la breve exposición de los hechos más representativos del conflicto denominado
Segunda Guerra Mundial, ya que es durante el desarrollo de ésta donde surge el
movimiento de la psicología humanista. También era necesario resaltar la
concepción de lo humano, las atrocidades cometidas durante la guerra y la
visión de la humanidad del conflicto mismo, pues a raíz de esto se darán
cambios a nivel global que llevarán posteriormente al surgimiento de movimientos
que están totalmente en contra de la guerra y que enaltecen la libertad.
Se denomina Guerra Fría al conflicto,
principalmente ideológico, que tuvo lugar después de la Segunda Guerra Mundial,
entre las dos potencias Estados Unidos de América (EE.UU.) y la Unión de
Repúblicas Socialistas Soviéticas (U.R.S.S.). Este enfrentamiento se
caracteriza porque no hubo ataques bélicos directos entre las superpotencias y
aunque siempre existió la amenaza de un ataque sólo se limitaron a brindar
apoyo y mover influencias en otros países como es el caso de Corea y Vietnam.
Cronológicamente se ubica su inicio entre
1945, fin de la Segunda Guerra Mundial y 1947, fin de la posguerra y su final
entre 1985 inicio de la Perestroika y 1991 caída de la unión Soviética. Es
necesario resaltar que este enfrentamiento se realizó en diferentes ámbitos
como en el político, tecnológico, ideológico, militar, informativo, y el económico,
ambas súper potencias pretendían globalizar su modelo económico ya que existían
diferencias en la idea de estabilidad. De esta manera se constituyeron dos bloques
de países, el primero socialista compuesto principalmente por la Europa oriental,
China, algunos países del sudeste de Asia y algunos países en África. El segundo
bloque capitalista está formado por casi toda América con algunas excepciones,
también Europa occidental, Oceanía, Corea del sur, Japón y Taiwán, en esta
organización mundial las súper potencias apoyaban económica o militarmente a
sus países aliados respaldando y en ocasiones provocando conflictos entre
terceros, dos ejemplos representativos son la guerra de Corea (1947 a 1953) y
la guerra de Vietnam.
Durante la Guerra Fría existía la amenaza de
la bomba atómica (Hiroshima –Nagasaki) pero no se llegó a usar nuevamente pues
los dirigentes de las súper potencias hacían concesiones en momentos de gran
tensión para evitar el estallido de una tercera guerra mundial, que sería ya de
carácter nuclear (Procacci 2001, p. 323).
Casi
desde el final de la Segunda Guerra Mundial, Corea se encontraba dividida en dos
partes, Corea del norte comunista y del sur apoyada por los Estados Unidos,
este conflicto acentuaba las diferencias entre ambos bandos y sólo pudo ser
resuelto en 1953 cuando Stalin había fallecido. Es importante notar que ambas
potencias trataban de hacer evidente su superioridad militar y de misiles y en
esta lógica aprovechaban las guerras civiles de otros países para promover su
modelo de organización social y económica apoyándolos económica y militarmente
como es el caso de Vietnam y Chile donde con ayuda de la CIA el general Augusto
Pinochet llegó al poder.
Durante esta carrera armamentista se generaron
avances bélicos como la creación de la bomba de hidrógeno y los países se
armaron con el fin de defenderse ante una posible guerra mundial pero la
mayoría trataron de zafarse del conflicto bipolar mediante el
movimiento
de los países no alineados (Procacci 2001, p. 341).
En el ámbito tecnológico se dio la carrera
espacial que servía de propaganda internacional a las superpotencias que
pretendían atraer las excolonias hacia sus respectivos modelos económicos,
durante la carrera espacial se envían aparatos al espacio que eran capaces de
orbitar la tierra, posteriormente se envía el primer ser vivo al espacio, una
perra (cuyo nombre era Laika). Los soviéticos envían el primer humano al
espacio que regresa sano y salvo, pero finalmente la carrera hacia la luna
culminó con el éxito de los americanos con la misión Apolo 11 la cual llevó
humanos a caminar sobre la luna.
En este contexto de la Guerra Fría y con los
hechos antecedentes ocurridos durante la Segunda
Guerra Mundial, surge el movimiento de la psicología humanista como una alternativa
a las teorías que habían dominado la disciplina psicológica desde principios de
siglo y que veían en el ser humano solo un objeto de estudio. Acorde con el
espíritu de la
época la psicología humanista prioriza la libertad y el amor.
La
mayoría de los movimientos de los años sesenta eran conformados por jóvenes que
se sentían inconformes, con diferentes aspectos del sistema o de la situación
global, pero uno de los más representativos y que llego a sentar un precedente
de la fuerte influencia de las manifestaciones masivas, con el llamado Mayo del
68 o Mayo Francés, fue el movimiento estudiantil principalmente de París, una
serie de manifestaciones que fueron masivamente apoyadas por los sectores
obreros y que llegaron a constituir una de las huelgas más memorables de la
historia. Los manifestantes protestaban, principalmente, en contra del sistema
educativo y laboral, pero en algunos sectores eran movidos también por los
conflictos Bélicos latentes, como la guerra de Vietnam. Todo esto en el marco
de la revolución sexual y el auge del movimiento hippie que promovía el amor
libre y criticaba la plastificada y consumista vida burguesa.
Es
necesario aclarar que el Mayo Francés fue de carácter procesal, es decir, no
ocurrió en un solo momento, se fue dando paulatinamente, de manera que la cantidad
de personas que apoyaban las manifestaciones aumentaron considerablemente.
Durante días se realizaron huelgas que generalmente terminaban siendo
reprimidas violentamente por la policía, esta represión hostil aumentaba
igualmente, la solidaridad de la sociedad francesa para con los manifestantes.
El 13 de mayo la Universidad la Sorbona es tomada organizadamente por los
estudiantes que se asentaron en ella como protesta, a esta se unieron
rápidamente el sector obrero, tomando las fábricas y paralizando gran parte de
la industria francesa, seguidamente se unieron a la manifestación; los
periodistas y el sector agrícola, de esta manera se pone en cuestión el poder
del Estado, que se apresura a realizar negociaciones, de las cuales no dejan
muchos resultados y por el contrario dan lugar a más protestas y
enfrentamientos que pasan de dejar cientos de heridos, a dejar víctimas
fatales.
El
presidente De Gaulle prohíbe las manifestaciones callejeras durante 18 meses e
ilegaliza los movimientos izquierdistas lo que provoca que muchos miembros sean
arrestados, esta y otras medidas hacen que durante el mes de junio la totalidad
de las empresas en huelga normalicen su producción. Posteriormente el gobierno
acepta la necesidad de un cambio en el sistema y propone una descentralización
del gobierno y la reforma del senado. Cuando los franceses fueron llamados a
las urnas expresaron que no era el gobierno De Gaulle el que debía llevar a
cabo las reformas en Francia. Esto provoca la salida de De Gaulle de la escena
política.
Sin
embargo, durante los años siguientes al mayo francés se siguieron presentado
huelgas y toma de empresas por el sector obrero.
Movimientos
Feministas
El
feminismo es otro de los movimientos que toman fuerza durante los años sesenta
y se caracteriza por la lucha llevada a cabo por las mujeres, en pro de sus
derechos y la igualdad ante los hombres. Pues en este momento de la historia se
registraba la intención de dar a la mujer el papel de acompañante del hombre, y
que vive dedicada a las labores domésticas.
Durante
el siglo XIX la lucha está enfocada a conseguir el derecho al voto y después de
la Segunda Guerra Mundial, es cuando el feminismo toma fuerza en la sociedad y
logra que se lleven a cabo, en muchos países las primeras votaciones, en las
que pudieron participar todas las mujeres. Posteriormente, en la época de la
Guerra Fría, se extendió una visión principalmente publicitaria de la mujer,
que la establecía como un personaje, del tipo que está en casa y que posee los
electrodomésticos que le facilitan las tareas hogareñas. De esta manera durante
la década de los años sesenta el movimiento feminista toma conciencia de que la
sola igualdad de derechos jurídicos no elimina la creciente explotación
económica y sexual y continua con su lucha para generar un cambio a nivel
cultural que le permita a la mujer ocupar el lugar que le corresponde como
igual, en todos los aspectos.
Como
ya se ha mencionado, el surgimiento de la psicología humanista se registra en
la década de los años sesenta, que es una época caracterizada por la aparición
de movimientos que pretenden la defensa de los derechos, que tienen una nueva
visión de la vida, una nueva visión del mundo. En esta lógica están los Hippies
que proponen un estilo de vida diferente, rechazando la violencia, alejado de
lo bélico, preocupados por el medio ambiente, hacen una crítica a al
materialismo, consumismo y el capitalismo de la vida burguesa.
El
uso de sustancias alucinógenas fue muy frecuente y se representaba en su productivo
arte psicodélico, su estilo de vida se manifestó en su colorida forma de
vestir, su alimentación en gran medida vegetariana, el tipo de música (rock y
reggae) y su abundante producción artística, composiciones musicales, poesía,
ropa, entre muchas otras.
El
movimiento hippie se origina, como respuesta a las alteraciones que había
dejado la Segunda Guerra Mundial y se estimula su expansión debido a los
conflictos bélicos que tuvieron lugar durante la Guerra Fría como: la guerra de
Vietnam y la guerra de Corea. La Guerra Fría se inicia en América, se extiende
a Europa y después al resto del mundo, reaccionando en contra de un creciente
consumismo, que se alejaba de lo natural y de lo espiritual, promueven el amor
libre basado en el derecho al placer (hedonismo), mantiene una actitud relajada
y alegre. Se promueve la celebración de la diversidad y el rechazo a la
violencia y agresividad. El movimiento contra cultural de los hippies toma
elementos que permiten un acercamiento a su naturaleza, como lo son la
meditación propia de las culturas orientales y algunas influencias de los
rasta, pero especialmente tendieron a recoger conocimientos de culturas no
industrializadas más cercanas a la naturaleza como los indígenas americanos y
tribus africanas, de hecho los jóvenes usaban el cabello largo o afro imitando
estos pueblos. De igual manera los hippies tendían a retirarse de la sociedad
de consumo y se reunían en comunidades libres, donde la tolerancia y el amor
eran el eje de la convivencia. Una de las reuniones más famosas fue la del
festival de Woodstock en 1969 donde se reunieron más de medio millón de
personas.
En
la década de los sesenta surge en Estados Unidos grupos que se movilizaron en
contra de la discriminación étnica, este es el caso de los movimientos del poder negro, que pretendía hacer
visibles los logros y aportes de las personas negras a la sociedad americana.
Otro movimiento con posturas más agresivas fueron los panteras negras, que
procuraban la defensa del derecho de las etnias negras, valiéndose en ocasiones
del uso de la violencia y las armas. En general el también conocido como
partido panteras negras es un movimiento de defensa de los derechos de los
afroamericanos, su ideología de grupo se expone en torno al llamado programa de
los diez puntos; en los que exponen sus exigencias de libertad, empleo,
viviendas decentes, educación, salud gratuita, el fin de la brutalidad policial
y del asesinato.
Es
importante notar que es una época de marcada discriminación racial y en 1967 el
FBI inició su acción en contra de las panteras negras y prácticamente llevo a
la extinción este movimiento.
Reacciones y críticas al conductismo
La psicología
humanista realzó los valores, la autodeterminación, la subjetividad, la libertad
y la dignidad humana, que la psicología conductista-mecanicista le negaba a los
sujetos. Por lo cual la psicología humanista intenta superar las limitaciones
que presentaba el conductismo.
Reacciones a las teorías dominantes de la época
La
psicología de acuerdo al contexto específico de la década del 60 en adelante, intenta
responder a las demandas y necesidades de la sociedad devastada por las guerras
y posguerras, la cual pide respuestas a los grandes interrogantes ante los
cambios evidenciados en este período. La sociedad recibe por parte de las
teorías dominantes de la época respuestas que reducían al hombre a lo
patológico (psicoanálisis) o mecánico (conductismo), debido a esto, muchos
pensadores en psicología intentan cambiar la concepción del hombre establecida
anteriormente para dar pie a una nueva propuesta que brindara esperanza y
certidumbre a la sociedad que tanto lo necesitaba. Surge entonces una reacción (más que una oposición)
ante estas corrientes psicológicas, que rechazaba dicha definición del ser
humano: ésta era una nueva psicología, una más humana, que incorpora a la
explicación del comportamiento del hombre, aspectos como la experiencia, los
valores y la intencionalidad (éstos últimos excluidos en ambas teorías).
Reacciones y críticas al psicoanálisis
Los representantes propios de la corriente
psicológica humanista realizaron fuertes
críticas a la concepción antropológica establecida por el psicoanálisis.
Dos modalidades básicas dominaron la primera mitad del siglo XX, éstas fueron
el psicoanálisis y la terapia conductual.
A lo largo de sus planteamientos, diferentes
autores humanistas critican la posición determinista, patológica y
reduccionista respecto a la naturaleza del ser humano que planteaba el
psicoanálisis.
Freud plantea una
visión del ser humano motivado principalmente por pulsiones sexuales dominado
por el principio del placer. Concibe el individuo enmarcado en una cultura y en
una serie de relaciones sociales, el cual se ve obligado a retener estos impulsos
sexuales tomando como base una instancia intrapsíquica denominada súperyo, que
regula estas manifestaciones pulsionales mediante la incorporación de ciertas normas
establecidas culturalmente. Es así como se plantea un individuo en estado de
malestar debido a la oposición constante de las necesidades del organismo con
las reglas establecidas por la sociedad; esto significa, que el hombre es
dirigido por su inconsciente, negándole así su libertad.
Visión del Sujeto en la psicología Humanista
Muchos humanistas
destacan y defienden la concepción de hombre como un ser de potencialidades
-las cuales son indispensables en sus procesos vitales-, oponiéndose tenazmente
a la concepción ontológica establecida por el psicoanálisis, la cual no atribuye
al hombre dicho rasgo. De igual forma, la psicología humanista rechazó el determinismo
psicoanálitico, proponiendo un individuo que está en continuo proceso de
crecimiento y de evolución, caracterizado por la entrega consciente a sus
tendencias de desarrollo y a la satisfacción de sus necesidades. El carácter analítico
y reduccionista del psicoanálisis, también fue fuertemente cuestionado desde el
humanismo, ya que para estudiar al ser humano este se desintegraba en
elementos. Así, la psicología humanista defiende al individuo como una
totalidad indivisible dentro de un marco social; el carácter holístico de esta
tercera fuerza invalida la descomposición del hombre como vía para su adecuado
estudio.
La psicología humanista
rescató los factores psicosociales que el psicoanálisis había dejado de lado,
dando cuenta de un individuo que se adapta exitosamente al medio, da significado
a sus experiencias y responde de acuerdo a una intencionalidad. En oposición a
la corriente psicoanalítica, los psicólogos humanistas explicaron cómo el individuo
no acepta ciegamente lo impuesto externamente; sino que posee voluntad y autodeterminación,
jugando un papel activo en el moldeamiento de su personalidad.
La metodología propia del psicoanálisis fue un
vasto motivo de crítica para los humanistas, quienes explicaron cómo el
psicoanálisis encasilla al ser humano en una condición patológica -siendo este
preso de su inconsciente- , dominando una imagen de personalidad anormal o
enferma, lo cual también crea una barrera entre el paciente y el terapeuta,
porque no se aborda como un ser humano que posee intencionalidad y motivaciones,
deshumanizando al hombre.
A principio de los años
60, el conductismo había logrado grandes avances en el ámbito psicológico,
caracterizándose por realizar una psicología objetiva y experimental, gozaba de
un fuerte respaldo y apogeo; sin embargo, tenía planteamientos que resultaban
limitados para explicar al ser humano, el mecanicismo y determinismo que le caracterizaba,
definía al hombre como una máquina receptora que respondían a los estímulos del
medio ambiente.
La psicología humanista contraria al
conductismo, considera al ser humano como un ser digno, con motivaciones y
libertad para actuar; y no como un ente que se comporta de modo reactivo ante
diferentes situaciones.
El humanismo cuestionó
la concepción de sujeto como un ser pasivo–receptor, proponiendo un hombre
activo que interactúa en y con el mundo, un ser colmado de particularidades y
creatividad. La psicología humanista resaltaba la subjetividad humana, la
individualidad y originalidad, criticando además, la extrapolación de los estudios
conductistas en animales al ser humano.
Los psicólogos humanistas pusieron en tela de
juicio la metodología científica de los conductistas: ésta implicaba una
generalización de la explicación de la conducta humana que se oponía a la
individualidad de cada sujeto, agregado a esto, la extrapolación de estudios
realizados en animales al análisis del comportamiento humano fue fuertemente
criticada, puesto que el ser humano es un ser inteligente y consciente y no debe
ser visto de manera diferente.
La metodología de los estudiosos conductistas
se centraba más en la observación conductual; diferente a la investigación
humanista, que centraban sus estudios en un enfoque cualitativo. El conductismo
fijó su atención en las manifestaciones presentes y su explicación por eventos
anteriores, buscando comprender el comportamiento humano en lugar de pretender
controlarlo y predecirlo, además deja de lado sus causas futuras, intenciones,
y expectativas de las personas.






No hay comentarios.:
Publicar un comentario